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miércoles, 11 de enero de 2017

María de Padilla

Pedro I de Castilla, famoso Rey, por sus amoríos con toda hembra que se le ponía por delante, la conoció según iba a Asturias, en 1352. María se convirtió en su amante a pesar de su mujer.
En 1353, casó Pedro I con Blanca de Borbón que era un matrimonio pactado por sus padres en contra de su voluntad.
A los tres días de la boda, abandonó a su mujer porque oyó que habia tenido amoríos con su hermanastro Fadrique.Así que se volvió con María que ya le había dado una hija: Beatriz.
En 1354, Pedro I obligó a que declararan nulo su matrimonio para casarse con Juana de Castro, pero fue encerrado en Toro y solo pudo salir con ayuda de su tesorero judío Samuel ha Leví.
Mientras pasaba todo esto, María tuvo su segunda hija, Constanza en Castrojeriz. María se dirigió al Papa, para pedirle que se le permitiera fundar un Monasterio de Monjas Clarisas en Astudillo. Dando a entender al Papa que era para hacer vida penitente allí.

En 1353 fundó el Real Monasterio de Santa Clara. Iba a se la abadesa una tía carnal suya, pero no profesó porque el Rey rompió su segundo matrimonio y volvió con ella.
En 1355 nació su tercera hija con María. Isabel. Y su primer hijo con su mujer, Juan de Castilla que fue encerrado en Soria y considerado como rehén por sus opositores.
El último hijo de María de Padilla, Alfonso, nació en Tordesillas. Falleció siendo niño.
Como su ex mujer Blanca de Borbón, ganaba adeptos contra él, mandó asesinar a Blanca para nombrar Reina a María. Tuvo la mala suerte de que muriera ese mismo año en Astudillo de la peste.
En las Cortes de Sevilla, declaró que la primera y única esposa había sido Doña María de Padilla. Y al Arzobispo de Toledo le parecieron suficientes razones, así que declaró nulos los otros matrimonios con lo que la declararon Reina y legitimaron su descendencia.
Así que trasladó su cuerpo a la Capilla de los Reyes de Sevilla, y a su lado descansaría.
Declaró heredero a Alonso en lugar de Juan, el hijo de Juana de Castro.
Sus hijas, llevaron vidas diferentes. Beatriz fue religiosa y Constanza se casó con el Duque de Lancaster e Isabel con el Duque de York, hijos del Rey Eduardo III de Inglaterra.
Con estas bodas estuvo el Reino a punto de pasar a la Corona Inglesa.

Isabel de Osorio, La Amante del Rey

1522-1589

Cuando Felipe II tenía poco más de quince años, y vivía con sus padres, y empezó a ver con buenos ojos, a una dama de su madre, que no le hacía ascos aunque era diez años mayor que el príncipe. Esos escarceos, llegaron a buen puerto y en la oscuridad de la noche, acabaron siendo prácticos esos momentos de amor.
La "necesidad" sexual del príncipe Felipe, se vio compensada con Isabel. Nadie sabía de esos escarceos, salvo su buen amigo y paje Ruy Gómez Da Silva. Tanto era su disfrute que cuando conoció a Tiziano, le encargó un cuadro mitológico, que era una forma de encubrir el tema. Este cuadro era Danae


Se dice que la cara de Danae era la de Isabel de Osorio. El príncipe tenía este cuadro en su habitación y lo utilizaba en los momentos que no estaba con Isabel o previa su visita.
Ella sabía que nunca sería su mujer, pero por otra parte, pensaba que podía serlo. Cuando Felipe II por razones de Estado, tuvo que casarse con Maria Manuela de Portugal, no dejó de visitar a su Isabel, ya que la portuguesa, no era de su agrado por su extrema gordura. Tuvieron un único hijo, D. Carlos, Príncipe de Asturias, que le causó gran desdicha. Aunque Isabel siempre le esperaba y acudía a su lecho, le causó gran malestar su  boda, pero Felipe, una vez que dejó preñada a su mujer, se dedicó a su amante. A los dos años, falleció María Manuela, sospechando que el Rey tenía otra persona.
Pasaron 11 años, en los que la viudez, era un recuerdo, solo en su mente pues compartía con su amante todos sus momentos.
Isabel debía pensar que ya era solo suya y quizá esperara poder ser reconocida, pero esa situación nunca llegaba.
Por eso, cuando por razones de estado, el príncipe Felipe, tuvo que casarse con María Tudor, fue un duro golpe para Isabel. Felipe, estuvo fuera varios años y como no conseguía que María Tudor se quedase embarazada se volvió para España, para estar con su amante. Después tuvo que salir para los Países Bajos y estuvo varios años fuera de España, años que los llevó muy mal, Isabel. También ella tuvo que ir con su señora a Portugal. Siguieron separados una vez más. Pero cada vez que volvía Felipe, tenían una noche de amor, muchas noches tuvieron de tal forma, que la descendencia masculina que no conseguía Felipe con sus mujeres reales, las tuvo con su amante. En Primer lugar tuvo a Pedro. Así que ante el estado de buena esperanza de Isabel, tuvo que abandonar el Palacio y dejar de ser dama del mismo. En una de las visitas Felipe, le comunicó que le iba a construir un palacio cerca de Burgos. El Palacio de Saldañuela.




La escalera interior del Palacio, tenía unas dimensiones muy raras. Los peldaños eran exageradamente anchos........porque así subía a caballo el Rey para llegar a los aposentos de su amada. Allí estaba Isabel, cuando en ausencia de Felipe se presentaron unos hombres a llevarse a su hijo Pedro. Sin mediar palabra se lo llevaron. Sería educado en la Corte, pero lejos de la visión de la gente.
Felipe II a su regreso de Flandes, estuvo un tiempo viviendo allí y solucionando problemas del Estado desde allí. Tuvieron otro hijo. Bernardino. Ella le pidió que se lo dejara, y él aceptó con la condición de que cuando tuviera 15 años iría a la Corte también.
Felipe encargó otro cuadro a Tiziano. Venus y Adonis. (Felipe e Isabel). Hoy están los dos cuadros en el Museo del Prado. Se ve un joven Felipe y ella su diosa, Isabel. Intentando que él no se vaya.
Ella, pidió construir un convento frente al Palacio, viendo que podría terminar sus días allí.
En aquellos pueblos, todos hablaban del Palacio de "La Puta del Rey".
Y al final, lo que ella temía pasó. En la firma de la paz con Francia, había una boda prometida con Isabel de Valois.
Y esa boda implicaba romper con ella. Esa fue su verdadera tumba.
Felipe la abandonó, como hoy diríamos "a la francesa". Tanto desenfreno, tanto amor, tanta locura y se fue Felipe, sin despedirse de ella.

Hay un fantástico libro sobre Isabel de Osorio, escrito por Mari Pau Dominguez, "Una Diosa para el Rey" en el que narra la historia de estos amores locos. Os lo recomiendo.